Si sueles ir al gimnasio a clases de ejercicio y deseas probar algo diferente, o si sufres de una lesión en la espalda y la necesidad de encontrar una solución, entonces sigue leyendo este artículo para obtener información sobre los 10 beneficios de Pilates.

Pilates crea una base firme

Gracias a la formación y al control preciso sobre los músculos más pequeños en la región inferior del abdomen y de la espalda, el método Pilates es capaz de mejorar la estabilidad de su núcleo. Esto puede resultar en un mejor control de las pequeñas articulaciones de la columna vertebral durante el movimiento de esta y un mejor control de las regiones de la pelvis y la cadera. Esto puede tener muchos efectos beneficiosos incluyendo la mejora de la estabilidad de la pelvis, la reducción de dolor de la parte baja de la espalda, un mejor control de la vejiga y unos músculos más fuertes.

Pilates mejora la relajación

Al reducir el movimiento para ayudar a mejorar la estabilidad del núcleo. Pilates también tiene el efecto de inducir un estado de relajación profundo que puede llegar a la euforia o a una increíble sensación de bienestar si las clases son correctas. Las salas de ejercicios son a menudo pequeñas y no deberían superar más de 8 ó 10 personas por clase, necesitamos trabajar a un ritmo lento, envuelto en un ambiente relajado y tranquilo.

Pilates mejora tu postura

Se ha demostrado y recomendado desde hace mucho tiempo por profesionales de la salud que el método Pilates consigue grandes beneficios en su estado general de bienestar, pero también puede ayudar en muchos casos a mejorar su postura. Es recomendado a menudo por nuestros expertos para ayudar a mejorar la postura general y reducir el desequilibrio muscular. El tipo de Pilates que se recomienda debe ser preciso y guiado por profesionales totalmente cualificados con años de valiosa experiencia y trabajar muy estrechamente con los terapeutas para comprender el funcionamiento del cuerpo humano.

El método de Pilates mejorar su rendimiento deportivo

Muchos fisioterapeutas especialistas de la rehabilitación hacen uso de algunos ejercicios de Pilates como base para optimizar el rendimiento deportivo y ayudar a acelerar la recuperación después de algún evento o competición y así permitir un rápido retorno al entrenamiento. Pilates ayuda a reducir la incidencia de lesiones bajo la guía de sus entrenadores y terapeutas.

Pilates mejora su coordinación

Cuando se les enseña Pilates en un ambiente controlado, pronto se desarrolla una mayor conciencia de su cuerpo. Ya sea el cuello, los hombros o las piernas, su conocimiento del cuerpo contribuye a un refuerzo a nivel neurológico y permite el desarrollo de una mejor coordinación individual. Los ejercicios de Pilates deben ser lentos y permitir a un nivel más profundo la interpretación por parte de su cerebro y el sistema nervioso. Los movimientos se repiten con frecuencia lo que permite un ensayo de las posiciones, lo que resulta en una mejor integración en los movimientos diarios normales.

Mejor alineación con Pilates

A menudo vemos gente que hace referencia a Pilates después de algún problema de espalda. Siempre preguntamos si algún tipo de cirugía podría evitar una mala alineación de la columna vertebral u otro tipo de problema espinal, pero no nos dan seguridad en el resultado. Por lo tanto, recomendamos que la gente intente asistir a clases de Pilates que les permita recuperar algún control sobre su musculatura espinal y desarrollar una mejor alineación de su columna. Ejemplos típicos de gente que podría practicar Pilates son los que tienen un hombro más alto que el otro, o se les ha dicho que tiene una pierna más larga que la otra.

Pilates mejora la concentración

Debido a lo lento, preciso y controlado que es el método, es importante que se concentre durante las sesiones. Esto nos hace que los niveles de concentración aumenten, ya que casi se alcanza un estado de meditación que permite no sólo realizar una buena clase de Pilates, si no también destacar en sus actividades cotidianas.

Mejores niveles de resistencia con Pilates

Debido a la larga duración de las clases y a la intensidad que la gente suele trabajar durante ellas, es inevitable que la resistencia aumente como resultado de este tipo de entrenamiento. Al hacer hincapié en los sistemas de energía diferentes del cuerpo, a diferencia de otras formas de ejercicio, Pilates es el responsable de una mejor utilización del oxígeno en los tejidos y resulta en un rendimiento más óptimo en función de los niveles de una mejor resistencia. La mayoría de la gente encuentra sus primeras clases algo difíciles y notan algo de dolor durante algunos días después. Esto normalmente es algo bueno, el dolor es el resultado del inicio del proceso de adaptación a esta forma de ejercicio.

Pilates mejora la respiración

Otro de los beneficios del método Pilates debido en gran parte al tipo de respiración que induce, es que las personas tienen un mejor control de su respiración después de su práctica sobre una base regular. Los movimientos de Pilates son secuenciados para permitir un mejor control de la respiración y su integración con los movimientos del cuerpo permitiendo una mayor conciencia de su estado respiratorio.

El método Pilates nunca deja de desarrollarse

Desde su concepción a principios del siglo 20 gracias a Joseph Pilates, el método ha evolucionado para abarcar otras formas de práctica y entregar una forma mucho más correcta y biomecánica del ejercicio. Pilates se centra en gran medida en los principios básicos por encima de lo que ha sido tenido en cuenta con las nuevas variedades más avanzadas de Pilates.

En su forma más pura, Pilates fue utilizado para el fortalecimiento de la mente y el cuerpo, a menudo esto se puede perder en las clases, ya que suelen estar masificadas y con profesores poco cualificados. Los mejores resultados de Pilates se pueden obtener en clases más pequeñas que fomentan un enfoque más individualizado y un trabajo más intenso.